El término atmósfera es utilizado en otras disciplinas como son las artes plásticas, música, cinematografía y arquitectura, pero resulta especialmente importante en las artes escénicas dado que se ha extendido su uso tanto en la creación como en el análisis de espectáculos. La atmósfera es algo perceptible por vía sensorial, generado por el espectáculo y que se traslada al espectador generando una emoción y/o sentimiento.

Según Michael Chejov, la atmósfera no tienen límite y podemos encontrarla en la vida cotidiana:

En el paisaje, en una calle cualquiera, en la casa, en la habitación; una biblioteca, un hospital, una catedral, un restaurante lleno de ruidos, un museo tienen atmósfera también; la mañana, la tarde, la hora de anochecer, la noche, la primavera, el verano, el otoño y el invierno… todo fenómeno y todo acontecimiento posee asimismo sus atmósferas particulares (1993, 63).

En la configuración y análisis de la atmósfera se muestran como fundamentales dos elementos de significación escénica, el primero la iluminación: La luz en el teatro debe construir una determinada atmósfera significante y para ello se tendrá que recurrir a los respectivos códigos de luz que funcionan en nuestra cultura (Fischer-Lichte, 1999: 228). El segundo, el espacio sonoro -formado por sonidos, efectos, ruidos, voces, y música-  como señala Alejandro Román (2008:113) la música, según su timbre, sus frecuencias y los instrumentos musicales utilizados, evocará una atmósfera de playa, montaña, atardecer o puesta de sol. Continuado esta idea de creación de la atmósfera mediante el sonido, encontramos también su uso en la instalación museística; Mikel Arce Sagarduy en su trabajo Espacio sonoro en el arte contemporáneo: la materia del tiempo de Richard Serra, atribuye a la presencia del sonido una labor fundamental en la configuración de la atmósfera, dado que el sonido es capaz de transformar el lugar y convertirlo en generador de sentimientos múltiples. El arquitecto Peter Zumthor, continúa esta defensa de la creación de la atmósfera mediante el sonido y, al igual que Chejov, la describe como un  fenómeno que opera sobre el espectador en un plano emocional/sensorial, y no mediant